Iglesia de la Inmaculada Concepción

La iglesia de la Inmaculada Concepción de Msida fue construida en acción de gracias por los marineros que se salvaron del cautiverio de los turcos. Dedicaron la iglesia a “Nuestra Señora del Perpetuo Socorro”. Esta dedicación también se recoge en la visita pastoral de mons. Dusina de 1575. Una fuente posterior menciona que la iglesia se dedicó originalmente a la Asunción de Nuestra Señora.

Evolución Histórica y Devoción contra la Peste

Originada en el siglo XVI como una sencilla estructura medieval de planta rectangular, la iglesia fue reconstruida en 1640 adquiriendo su configuración actual. A lo largo de los siglos, el edificio experimentó diversas ampliaciones, incluyendo la adición de una sacristía con suelo de mármol en 1670, un parvis frontal y un pórtico con frontón triangular construido entre 1857 y 1859. Su fisonomía externa se caracteriza por una ventana alargada en la fachada y un campanario con dos campanas situado en un lateral ampliado, mientras que su interior destaca por un techo arqueado y un nicho barroco que alberga la imagen principal.

El patrimonio artístico del templo incluye dos destacadas pinturas barrocas situadas junto al altar mayor. La primera es una versión de la “Piedad” de Annibale Carracci, que retrata con gran dramatismo el dolor de María ante el cuerpo de Cristo; la segunda representa la “Huida a Egipto”, donde la Sagrada Familia es guiada por un ángel en un entorno boscoso. Esta última pieza incluye el escudo de armas de un Caballero de San Juan, lo que sugiere que pudo ser una donación de la Orden. Aunque inicialmente modesta, la iglesia se enriqueció gracias al mecenazgo de figuras como el caballero Wolfgang Philipp von Guttenberg y la familia Famucelli.

La pieza central y más significativa es la estatua titular de la Inmaculada Concepción, esculpida en piedra en 1676. La imagen presenta a la Virgen con túnica blanca, manto azul y una aureola de doce estrellas, siguiendo la iconografía del Apocalipsis. Fue encargada por Antonio Famucelli en acción de gracias tras sobrevivir a la epidemia de peste que asoló las islas en aquel año. Para asegurar la permanencia de este legado, un proyecto cofinanciado por la Unión Europea ha ejecutado tareas de conservación destinadas a mitigar la humedad, frenar el envejecimiento estructural y restaurar las capas pictóricas de sus obras de arte, garantizando así su protección para la comunidad.

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