La iglesia de Nuestra Señora de Atocia en Hamrun se construyó en 1630, para sustituir a una pequeña iglesia medieval cercana, dedicada a San Nicolás, que fue abandonada y declarada profana en 1575.
Historia, Arte y Preservación
Ubicada sobre una planta casi cuadrada, esta iglesia destaca por su fachada de estilo español, caracterizada por un amplio pórtico de tres arcos coronado por una balaustrada de piedra y un frontón triangular con dos campanarios, cuyas campanas fueron consagradas en 1947. El portal principal, enmarcado en un frontispicio barroco con pilastras toscanas, da paso a un interior donde los muros sostienen una bóveda de crucería apoyada en nueve arcos. El espacio sagrado cuenta con un altar mayor y cuatro altares laterales dedicados a San Lorenzo, San Nicolás de Bari, San José y la Sagrada Familia, y San Carlos Borromeo, todos situados en nichos arqueados con columnas laterales. En la década de 1950, el templo fue embellecido con un nuevo pavimento de mármol que sustituyó al antiguo suelo de losa.
El patrimonio artístico y devocional del templo incluye exvotos en acción de gracias y pinturas de destacados artistas como el caballero francés Fra Antoine Favray y el gozitano Paul Camilleri Cauchi. Sin embargo, la pieza central es la pintura titular de Nuestra Señora de Atocia, conocida popularmente en maltés como “Tas-Samra” debido a la piel oscura de la Virgen María. Esta obra, de estilo bizantino antiguo, es una copia de una imagen de Madrid traída a Malta en 1630 por el comerciante Giuseppe Casauri, quien deseaba un lugar de veneración para esta advocación en cumplimiento de una promesa ligada también a su esposa Isabella, sobreviviente del Gran Asedio de 1565.
Para asegurar la permanencia de este legado, un proyecto cofinanciado por la Unión Europea ha llevado a cabo acciones de conservación integral en la estructura y el campanario. Estas intervenciones han mitigado el deterioro causado por la intemperie y la contaminación que ponían en riesgo su integridad estructural y estética, garantizando que este edificio histórico en el corazón de la comunidad pueda ser disfrutado por las futuras generaciones.










