La iglesia parroquial de San Gregorio Magno de Sliema es una iglesia moderna, construida entre 1923 y 1940, según el diseño del arquitecto maltés Godwin Galizia (1880-1944).
Un Legado Románico y Misionero en Sliema
La construcción de esta iglesia fue impulsada por el arzobispo Mauro Caruana durante la Primera Guerra Mundial, como un compromiso espiritual hacia los militares británicos heridos que se recuperaban en Sliema. Caruana, monje benedictino cuyos restos descansan bajo el crucero del templo, financió tanto el terreno como la edificación, dedicándola al santo que cristianizó Inglaterra. Arquitectónicamente, el templo destaca por su estilo románico medieval, visible en sus columnas dobles, sus dos campanarios laterales equipados con 14 campanas de 1948 y una ornamentación sencilla que resalta en las cornisas y ventanas poliformes.
El interior presenta un diseño minimalista con un pavimento de mármol blanco y una nave central sostenida por columnas de estilo románico traídas de Siracusa. Bajo una cúpula de ocho lados terminada en 1938, se encuentra el altar mayor adornado por un baldaquino de mármol blanco diseñado en 1939 por el arquitecto Giuseppe Bailuzzi y fabricado en Lucca, Italia. Este baldaquino, instalado en 1940, posee una estructura cuadrada con arcos que culminan en una pequeña cúpula octogonal.
La pieza artística central es el gran mural del ábside, realizado en 1940 por el italiano Eliodoro Coccoli en un estilo que evoca la época medieval. La obra representa al Papa San Gregorio Magno en su trono dando instrucciones a San Agustín de Canterbury para la conversión de los anglosajones, rodeado de frailes benedictinos y con un fondo que muestra el puerto desde donde partiría la misión hacia Inglaterra. Para asegurar la permanencia de esta obra, un proyecto cofinanciado por la Unión Europea ha llevado a cabo labores de limpieza y consolidación de las capas pictóricas, garantizando la preservación de este patrimonio artístico para la comunidad.









