Iglesia parroquial de San Publio

La iglesia parroquial de Floriana fue construida entre 1733 y 1771 por Francesco Marandon, arquitecto de la Orden de San Juan, y más tarde por el arquitecto maltés Giuseppe Bonnici (1706-1779). En el siglo XIX, el diseñador Dr. Nicola Zammit (1815-1899) introdujo nuevos cambios.

Resiliencia y Grandeza en el Corazón de Floriana

La Iglesia de San Publio destaca como uno de los templos más grandes de Malta, con una estructura que ha evolucionado desde el siglo XVIII hasta su reconstrucción total tras los graves daños sufridos en la Segunda Guerra Mundial. Su imponente fachada, finalizada en 1885 e inspirada en la arquitectura de Christopher Wren, presenta un majestuoso pórtico de columnas corintias flanqueado por dos campanarios barrocos diseñados originalmente por Giuseppe Bonnici. El frontón está coronado por una estatua de Cristo Rey, obra de John Spiteri Sacco, que reemplazó a la original durante la posguerra. La iglesia se abre a un amplio parvis rodeado de balaustradas que conecta visualmente con los históricos Graneros de la ciudad.

El interior, de planta de cruz latina, alberga diez altares laterales y el notable Oratorio de la Cofradía de San Publio. Un hallazgo fascinante durante la reconstrucción fue el descubrimiento de un retablo oculto tras el altar de Nuestra Señora del Rosario, dedicado originalmente a Santo Tomás Apóstol, patrón del gremio de constructores que impulsó la fachada original. La arquitectura interior se completa con una cúpula reconstruida tras la guerra y columnas de gran porte que definen sus naves laterales, añadidas en sucesivas ampliaciones durante el siglo XIX.

La pintura titular, situada en el altar mayor, representa el “Martirio de San Publio” y fue ejecutada en 1773 por Filippo Vincenzo Pace bajo la influencia barroca de Antoine Favray. La obra retrata al primer obispo de Malta en estado de gracia mientras es atacado por un león, simbolizando su martirio bajo el emperador Adriano. Gracias a un proyecto cofinanciado por la Unión Europea, se han realizado intervenciones críticas de conservación para mitigar los daños por incendios, contaminación y el paso del tiempo, asegurando que tanto la estructura como el valioso patrimonio del oratorio y la sacristía permanezcan intactos para la comunidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *